Los pasos de la Sagrada Familia en Egipto

¿Quién no recuerda la historia? Según el Evangelio de San Mateo, poco después de nacer Jesús, José y María huyeron con su hijo a Egipto para escapar del rey Herodes, quien había ordenado asesinar a todos los niños menores de dos años por miedo a que alguno de ellos fuese el Mesías que le arrebatase el trono.

El episodio bíblico a que hace referencia este itinerario está relatado en el capítulo 2 del Evangelio de Mateo.

 Los reyes magos, luego de encontrar a Jesús, se retiraron de Belén por otro camino, para no tener que informar a Herodes de su paradero. Entonces, cuenta Mateo, “el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: ‘Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle'”. José “se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes”.

El itinerario que siguieron José, María y Jesús fue establecido a partir de una visión del Papa Teófilo en el siglo IV

CONTEXTO HISTÓRICO

POCO DESPÚES DE LA NATIVIDAD DE CRISTO, EL REY HERODES, ALARMADO POR LAS PROFECÍAS, QUISO MATAR AL NIÑO-DIOS ORDENANDO EL ASESINATO MASIVO DE TODOS LOS RECIÉN NACIDOS. ENTERADOS DE ESTO, SAN JOSÉ, LA VIRGEN Y JESÚS HUYERON A EGIPTO, DONDE ESTUVIERON VIVIENDO VARIOS AÑOS.

Egipto recibió sentencia de Dios en dos ocasiones memorables:

una de castigo a través de las diez famosas plagas (sangre, ranas, mosquitos, tábanos, peste, úlceras, granizo, langostas, tinieblas y muerte de los primogénitos); y otra de bendición por haber acogido a la Sagrada Familia:, reza la Biblia en relación con este trascendental acontecimiento de la Historia Universal, el cual se apoya en fuentes religiosas, tradicionales y legendarias.

Tras la visita de los Magos de Oriente al Mesías recién nacido, a quienes una inspiración celestial les indicó que regresaran a su patria sin informar a Herodes, éste ordenó la degollación de los Santos Inocentes (su nieto Herodes Agripa haría lo mismo con el Apóstol Santiago el Mayor), así como la búsqueda de Jesús para matarlo con su propia espada. Ante el aviso de un ángel del Señor aparecido en sueños a José, la Sagrada Familia salió en secreto de Belén en dirección Egipto, donde debería permanecer hasta una nueva señal, como lugar elegido por el Padre para refugio del Verbo hecho carne.

(Todos los autores hablan sólo de José, María y el Niño. Sin embargo, cierta leyenda cita a un cuarto personaje: una comadrona conocida con el nombre de <<la madre de Zubida>>).

En lo que los historiadores no se han puesto de acuerdo ha sido en la duración de este viaje y estancia en Egipto, los cuales estuvieron llenos de peligros, fatigas y privaciones. Unos creen que abarcaron un año; otros, dos; algunos más, siete. No obstante, las Sagradas Escrituras establecen que la huida se produce después de la silenciosa marcha de los Magos, y el regreso una vez muerto Herodes, por lo que los viajes de ida y vuelta y la permanencia en Egipto debieron de durar unos cuatro años.

VIAJE EN FORMA DE CRUZ

El mapa muestra el itinerario de la Sagrada Familia en Egipto
El mapa muestra el itinerario de la Sagrada Familia en Egipto

La apasionante ruta de la Sagrada Familia por tierras egipcias tuvo forma de cruz, pues fue de Este a Oeste y de Norte a Sur.

Es creencia muy generalizada que, por razones de seguridad, no siguió el itinerario costero y usual que unía a Palestina con Egipto.

El itinerario que se describe viene de la visión del papa Teófilo (s IV).  

El libro de los coptos, Registro de los hechos históricos y religiosos de Jesús, fue dictado por Teófilo, originario de Alejandría, que muere en el año 412.

Frank Duff especula con que es muy posible que, para hacer el viaje, se hayan unido a una caravana. De día, habrán soportado un calor intenso y mucha sed. De noche, se verían obligados a dormir a la intemperie y soportar el intenso frío.

  • Entran a Egipto luego de atravesar la península y el desierto Sinaí, llegando a Farma (Pelusium), en la frontera y a mitad de camino entre las actuales ciudades de El-Arish y Port Said. Marchando siempre de noche por sendas apenas frecuentadas, ya que los soldados del tiránico rey acechaban por campos y calzadas, incluso más allá de sus dominios territoriales.

  • Desde Farma se dirigieron al Oeste y hacia la aldea de Bubastis (Tel Basta), entre el gran Nilo y la zona que hoy ocupa el Canal de Suez siendo aquella la primera localidad egipcia que alcanzaban y en la que estuvieron muy poco tiempo, pues dice la tradición que los ídolos paganos del templo se desplomaron con sólo aproximarse el Divino Infante, lo que provocó sorpresa e indignación entre sus habitantes.

  • Un buen hombre les cubrió la retirada y los condujo hasta un poblado vecino llamado Mehamma (Lugar del Baño), por qué en él hizo brotar Jesús una fuente, donde su madre le bañó y lavó la ropa, descansando después todos bajo la sombra de un árbol. Hoy existe aquí un Santuario al que peregrinan los devotos egipcios.

  • Marcharon luego a Belbeis, ya cerca del nilótico Delta, donde tuvo lugar el segundo milagro del Niño en Egipto; resucitar a un muerto poniendo su pequeña mano sobre él, según la tradición de esa localidad, en la que hay todavía un árbol denominado <<de la Virgen>>, bajo cuya hospitalaria sombra pasaron las horas de mayor calor del día, por lo que es venerado como una santa reliquia por cristianos y musulmanes, habiendo construidos estos últimos alrededor de aquél un cementerio, a fin de que sus difuntos reciban su bendito influjo y <<para que sus almas reposen en paz>>, pues lo consideran un lugar sagrado. Cuenta un viejo relato que, cuando la expedición de Napoleón a Egipto (Misr en árabe), unos soldados franceses quisieron cortar el árbol para hacer una hoguera, quedando sobrecogidos de espanto al ver que, al primer golpe de hacha, su tronco comenzó a sangrar. Para conmemorar el paso del Salvador y de sus padres terrenales por esta ciudad, los musulmanes edificaron en ella la mezquita de Aswán Ibn El-Ansarí.

  • La noticia de la prodigiosa resurrección de Belbeis se propagó rápidamente, por lo que los fugitivos tuvieron que trasladarse hacia el Norte, cruzaron el déltico brazo derecho del Nilo y tocaron en Meib Samannoud, Bouroullos y Mahalla, donde se detuvieron brevemente, volviendo a atravesar el Nilo y llegando a Sakha, ya en el centro del Delta, en cuya población aún se conserva intacto el <<Pie de Jesús>>: la huella de su divina planta plasmada en una roca y en forma de bajorrelieve.

  • En Musturud hizo surgir el Hijo de Dios un manantial (llamado todavía hoy <<del fugitivo>>) de constante, fresca y rumorosa agua, con la que han calmado su sed los viajeros de toda confesión religiosa que por allí han pasado; aún sigue manando como testimonio y recuerdo de este otro milagro de Jesucristo, atestiguándolo también una iglesia copta dedicada a la Virgen y a un tiro de piedra del Nilo. Siguieron después hasta Barnoug y los confines occidentales del Delta, penetrando en el inmenso desierto líbico y alcanzando el hermosísimo y verdeante oasis de Wadi Natrum, ya hacia el Sur, donde la presencia del Niño bendijo aquel paraje, en el que más tarde serían erigidos varios monasterios coptos, de los que sólo uno está habitado por monjes en la actualidad.

  • La Sagrada Familia reanudó su andadura en dirección al Valle del Nilo, volvió a cruzar el río y, al final de una penosa caminata , arribó a Matarieh, al Norte de donde hoy se asienta El Cairo (Al –Qahirah, la Victoriosa) y próxima a Belbeis, por lo que dio prácticamente una vuelta completa. En Materieh se encuentra asimismo otro <<árbol de la Virgen>>, un milenario sicomoro de rugoso tronco y retorcidas raíces, bajo el que según la tradición, reposaron una noche, quedando así bendecido y siendo desde entonces venerado con gran fervor. Varias veces a lo largo de los tiempos se intentó cortarlo pero misteriosamente, nunca se logró. Dice una leyenda local que, en cierta ocasión, un individuo fue encargado de tal menester, pero se quedó paralizado y con el hacha en alto, sin ni siquiera poder herir a la santa reliquia. Señala igualmente la tradición que el Niño iluminó, detrás de este árbol, unos pozos que aún existen y cuyas aguas siguen siendo utilizadas para bautizar y consagrar iglesias y altares coptos. Mucho más curiosa es la leyenda que asegura que en este barrio el pan no fermenta debido a que la Virgen se vio negada de este alimento cuando pasó por allí.

  • Prosiguieron su viaje hacia el Sur, durmiendo durante el día en cualquier paraje escondido y caminando de noche bajo las estrellas del Oriente, hasta llegar a Heliópolis, antigua capital del Bajo Egipto y sede del culto al Sol, cuyas ruinas (entre ellas la del templo solar del Dios Ra) se encuentran a unos 9 kilómetros de El Cairo. Al paso de Jesús los ídolos también cayeron al suelo.

  • Desde allí continuaron hasta El Cairo, entonces llamado Babilón y ya una gran urbe, habitando una gruta del barrio viejo, en la que hay un hueco donde, según los egipcios, reposó la cuna del Niño. Sobre dicha cuna sería erigida más tarde la iglesia de San Sergio (Abou Serga), pobre, bonita y ensimismada en el arcano. En este mismo casco antiguo se alzarían después otros templos coptos, precisamente sobre los lugares pisados por la Sagrada Familia, hoy también venerados, como los ya citados, por los seguidores de Mahoma, cuyo Corán habla con respeto de Jesús y de su Madre.

  • HACIA EL ALTO EGIPTO

  • Pero también allí se repitió de nuevo el portento: ante la sola presencia del futuro Redentor, se rompieron todas las estatuas paganas, por lo que, ante el temor de una reacción airada, el santo grupo abandonó la ciudad y marchó hacia el Alto Egipto, en el Sur, pues, curiosamente el Nilo es el único río importante del mundo que corre de Sur a Norte, desembocando en el Mediterráneo por el Bajo Egipto. Cruzaron luego el Valle del enorme río y éste mismo a bordo de una modesta barca de pescadores, pasando por Haret-Zuweila, Maadi (donde hay una iglesia bajo la advocación de la Santísima Virgen) y Samalout, tocando después la embarcación en la faraónica Memphis, sobre la orilla izquierda del Nilo, y continuando luego hasta Beit Yssoui (Casa de Jesús), permaneciendo allí cuatro días. El relato de este itinerario fluvial fue encontrado escrito en un papiro de San Ciriaco, obispo que fue de aquella localidad.

  • Atravesaron otra vez el río hasta la ribera oriental, llegando a la región de Djebel El-Teir (Monte del Ave), también denominada Djebel El-Qaf (Monte de la Palma de la Mano) a causa de que, según el historiador egipcio abou El-Makarem, cuando la barca velera que transportaba a la Sagrada Familia estuvo a punto de chocar con una roca, el Niño puso su mano abierta sobre ella, apartando la barca y dejando allí su divina huella. Aquí sería construida otra iglesia dedicada a María con el bello nombre de Nuestra Señora de la Palma de la Mano.

  • Volvieron a tomar otra embarcación con rumbo a El-Ashmounin, donde hallaron a otro hombre de buena voluntad que les dio cobijo. Pero, por las mismas causas anteriores, tuvieron que salir precipitadamente y, tras una dura jornada de más de cinco leguas, encontraron la aldea de Philes, en cuyos terrenos se levanta el monasterio copto de Dyrout, acampando allí unas horas y prosiguiendo hasta Al-Quassieh. Pero también allí los ídolos del templo pagano se derrumbaron, por lo que hubieron de partir hacia el monte Koskam, a 327 kilómetros al Sur de El Cairo, al pie del cual se haya el lugar conocido por Kosseya y el famoso monasterio copto de Deir Al-Moharraq o de Nuestra Señora, que con sus 84.000 metros cuadrados de superficie, es el más célebre y grande de Egipto, desde el que partieron monjes hasta el Sur y Norte de Europa. Al Oeste de dicho monasterio se yergue la iglesia de Nuestra Señora. Este lugar tiene una gran importancia histórico-religiosa por ser el punto de mayor permanencia de la Sagrada Familia: seis meses y diez días, estando situado el altar mayor de la citada iglesia en la propia cueva que habitó aquélla.

  • EL ESPERADO REGRESO

  • La mayoría de los historiadores están de acuerdo en que al-Moharraq fue la última escala del forzado viaje de Jesús y los suyos por Egipto, así como donde San José recibió del ángel la esperada y celestial orden de regresar a Nazaret de Galilea, por haber muerto Herodes y desaparecido el peligro. Según la tradición, cuando se preparaban para emprender el largo camino hacia Palestina, la Virgen pidió a su Hijo muy amado que bendijera aquel lugar. Así lo hizo Él, prediciendo que allí se edificaría una iglesia y prometiendo, asimismo, que todos los peregrinos que acudieran a ella a adorar a su Padre, pidiéndole alivio para sus penas del alma y del cuerpo, recibirían consuelo. Cuenta la leyenda que ya en camino de vuelta pasaron junto al monte Assiout, en el que pararon algún tiempo en una cueva, donde hoy se levanta el llamado <<Convento de la Virgen>>.

  • Teófilo, vigésimo tercer Patriarca de Alejandría, que gobernó esta Iglesia desde el año 385 al 412, en el que falleció, relata que estando en Al-Moharraq una noche de noviembre, se le apareció la Virgen y le narró todo el viaje de la Sagrada Familia, encargándole que recogiera por escrito cuanto le había dicho. Por ello, su documento se convirtió en uno de los más importantes sobre este tema, manuscrito en el que habla, además, de cómo el autor había observado que aquel templo, aunque ya muy famoso y venerado, era bastante pequeño, por lo que pensó erigir sobre él una gran catedral, comunicando este proyecto a sus fieles; pero María en otra aparición le dijo que la Iglesia debía permanecer tal como estaba, para que diera humilde testimonio a las generaciones futuras. Este templo es más antiguo que el monasterio, ya que fue fundado en el Siglo I d.C., mientras que aquel data del Siglo IV, siendo por tanto, uno de los primeros monumentos cristianos levantados en el Egipto evangelizado por el apóstol San Marcos.

  • El celestial camino de la Sagrada Familia por el país del Nilo (río que cruzaron ocho veces) sería seguido, más adelante, por infinidad de fieles, que fueron construyendo a lo largo de él iglesias y monasterios para conmemorar aquel acontecimiento, de profunda huella en la Historia de la Humanidad, constituyendo todos ellos lugares comunes de peregrinación para cristianos y musulmanes, hermosa y simbólica muestra de fraternidad, tolerancia y respeto mutuos, que exterioriza en tradiciones y fiestas locales.

  • La palabra, copto, a la que nos hemos referido varias veces, procede de la griega Aygiptos, de donde deriva el nombre accidentalizado del país de las pirámides. En un principio, se aplicó tanto al territorio como al pueblo egipcio. Más tarde, con el predominio cristiano el uso y significado de dicha palabra fueron reservándose para los egipcios cristianos y los edificios religiosos que iban creando. En cuanto al idioma copto, era y es en realidad el popular de los orientales tiempos faraónicos, que posteriormente, en su versión escrita y merced a una seudomorfosis histórica, adoptaría el alfabeto griego, siguiendo utilizándose incluso después de la invasión y conquista arábigo-musulmana. Hoy se usa únicamente en los actos litúrgicos.

  • De la ribera oriental a la occidental del Nilo

  • Desde allí la Sagrada Familia cruzó El Nilo hacia la orilla occidental para dirigirse a Ashmonein, otro de los lugares en el que cayeron los ídolos y cuyas ruinas pueden admirarse actualmente, y a los pueblos de Dayrut, Qusqam y Mir. De Mir, viajó a la montaña de Qusqam, donde hoy se encuentra el Monasterio Al-Moharrak, otra parada importante en su viaje, hasta el punto de conocerse hoy como el segundo Belén. En la cueva de la iglesia permaneció la Sagrada Familia seis meses y diez días, lugar que luego se convertiría en el altar de la iglesia antigua de la Virgen.

  • Iglesia de la Virgen María.

    Se dice que en este monasterio se apareció el Ángel de Dios a José y le dijo que volviera a la Tierra Sagrada con su familia, ya que habían muerto todos aquellos que atentaban contra la vida del Niño.

  • El regreso a casa

  • A la vuelta, la Sagrada Familia cogió un camino distinto, hacia el Sur hasta la Montaña de Dronka, que fue bendecida por ellos y donde se levantó un Monasterio en nombre de la Virgen. Llegaron al Cairo Viejo después de Matariah, luego a Al Mahamma, Sinaí y Palestina, donde vivieron San José y la Sagrada Familia en el pueblo de Nazaret en Galilea.

Así fue como acabó el viaje de sufrimiento que duró más de tres años y en el que recorrieron más de 2.000 kilómetros, teniendo como único medio de transporte una débil cabalgadura y una barca para cruzar el Nilo.

La mayor parte del camino la hicieron a pie, soportando el cansancio, el calor del verano, el frío del invierno, el hambre, la sed y la persecución.

Fuentes:

https://www.coam.org/rca/huida_egipto_01.html

http://www.egypt.travel

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