Reflexión al Evangelio jueves 10 de febrero 2022/ «Misionando Con Amor» 5ª Semana Tiempo Ordinario

“A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija”

Santa Escolástica, Virgen (MO)

Esta virgen sabia y prudente salió al encuentro de Cristo con la lámpara encendida. 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según  San Marcos (7,24-30)

Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos.”

Jesús fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto. En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies. Esta mujer, que era pagana y de origen sirofenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio. Él le respondió: “Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros”. Pero ella le respondió: “Es verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que dejan caer los hijos”. Entonces él le dijo: “A causa de lo que has dicho, puedes irte: el demonio ha salido de tu hija”. Ella regresó a su casa y encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio.

Palabra del Señor R. Gloria a ti Señor Jesús.

SANTORAL

MEDITACIÓN

Es una oración bien hecha, por eso consigue la respuesta positiva a su pedido, porque lo hizo con la convicción, con la confianza y con absoluta humildad.”

Hoy estamos recordando a santa Escolástica, quien viviera en Italia en el siglo IV, quien nació en Nursia alrededor del año 450. Ya desde niña se consagró, y compartía con su hermano Benito para “hablar de los gozos del cielo”. Llegó a morir en 547, sepultada en “la tumba excavada por su hermano, quien ‘vio el alma de su hermana que, en forma de blanca paloma, salía de su cuerpo y, atravesando el aire, se perdía en el cielo’” (La Liturgia Cotidiana 10/02/2022, pág. 48). Fue “hermana melliza de san Benito, compartió con su hermano tanto los juegos de la infancia como el ideal de consagración que ambos llevaron hasta el heroísmo. Siguiendo las enseñanzas de su hermano erigió un monasterio bajo la regla que el santo redactó. Su vida orante y dedicada al servicio de sus hermanas de orden y los pobres, la llevaron rápidamente por los caminos de la santidad. Precedió por unos meses a su hermano en su partida a la eternidad” (La Liturgia Cotidiana 10/02/2021).

Esta mujer que aborda a Jesús, era una mujer extranjera con una hija endemoniada, con todos los elementos para la marginación de la sociedad. El viaje de Jesús va más allá de Galilea, llegando a tierra pagana. Por tanto, este milagro es muy significativo por mostrar a Jesús como el salvador universal, comenzando por los judíos y llegando hasta los paganos. Así como Pablo lo plantea: primero a los judíos, luego a los griegos (cf. Rom 1,16).

La mujer sirofenicia, pagana, reconoce la precedencia de los judíos aceptándolo con humildad. Pues Jesús llama perros a los paganos, aparentemente una expresión un tanto dura, pero era la forma en que se le llamaba a los paganos en esa época, notable manera de decir una criatura despreciable, impudente y miserable. Compararse con un perro es ultrajante e injurioso (cf. 1 Sam 7,43); por ejemplo, decir “perro muerto” era una expresión de mayor desprecio y envilecimiento (cf. 1 Sam 24,15; 2 Sam 9,18; 16,10). En el Nuevo Testamento, el perro sigue siendo el símbolo de la bajeza (cf. Mt 7,4; Filp 3,2; Ap 22,14-15).

Aunque en nuestro texto la expresión es “cachorros”, es decir, animales domésticos, perros de salón, queridos por los niños que durante las comidas les dan de comer. Jesús superando los prejuicios, reconoce que la fe no tiene nacionalidad, y eso era lo más importante, que tuviera fe es el medio válido para la comunicación entre Dios y el hombre. Es lo que mostró esta mujer, absolutamente con humildad reconociendo que los judíos tenían precedencia, pero ellos también reciben el alimento de lo que cae de las mesas de los amos, esas migas son suficientes para que su hija pudiera sanarse. Esa fe debe ir más allá de las fronteras judías, tenía que llegar también a quienes no son judíos, a los paganos. El lugar donde ocurre esta escena nos indica más allá de los límites de la Galilea, al norte de Palestina, en la región de Tiro, indicando una zona donde también pasaban y estaban los paganos. Por tanto, el mensaje es que esa salvación también debe estar ofrecida a quienes no son judíos, aunque comience precedentemente con ellos. Jesús mismo está dando el ejemplo de predicar la Buena Noticia más allá de los confines de Palestina. Por otro lado, lo que nos deja claro es que para seguir a Jesús es necesario la fe, reconocer su poder. En eso, esta mujer pagana mostró con claridad que confiaba plenamente en Él, sometiéndose a humillaciones. Ella, desesperada, se humilla intercediendo a favor de su hija, quien recibe la liberación a distancia porque su mamá estaba suplicando ante el Maestro con muchísima fe.

Tanta era la fe de la mujer sirofenicia en el poder y bondad de Jesús, que recibió de parte de Él la respuesta que, porque creyó, porque se expresó de una forma contundente, podía irse, pues el demonio ya salió de su hija, y el texto narra que así pasó. Ella hace notar que tan sólo una miga, que cae de la mesa de los amos, es decir, aunque sea una pizca de la Gracia de Dios que le alcance a su hija, tendrá el efecto de su liberación (curación). Aunque no pertenecía al Pueblo de Dios, se dirige en un diálogo que tiene todo un proceso, con buenas disposiciones, suplicando en una oración a favor de su hija. Es una oración bien hecha, por eso consigue la respuesta positiva a su pedido, porque lo hizo con la convicción, con la confianza y con absoluta humildad, reconociendo en que Él podía darle aquella curación que su hija necesitaba. Tan humilde se presenta, que no sólo se contenta con las migas que caen de la mesa, sino que se presenta pecadora, alguien sin derecho alguno de reclamar nada.

La oración humilde, confiada no en lo que diga, sino en la misericordia divina, es la que recibe el beneficio esperado. No depende de sus méritos, sino del absoluto amor misericordioso de Dios quien le regalará esa gracia, porque es perseverante, no se cansa de pedir aunque ya parecía que no había esperanza de conseguir lo que esperaba. Esta oración que nace del corazón de una madre que ama tan profunda e incondicionalmente a su hija que está atormentada por el demonio, que siente como propio el dolor de su hija, es modelo para nosotros, por ello le dice a Jesús: “Ten piedad de mí”. Es la oración de cualquier creyente, que tiene a un hermano al lado, hermano en la fe, que necesita de nuestra súplica de intercesión para que reciba esa gracia que está esperando.

GOTAS DE AMOR

MOMENTO PARA LA ORACIÓN

@unpasoaldia

https://www.instagram.com/unpasoaldia/

NUESTRA LECTURA RECOMENDADA

NUESTRO VIDEO RECOMENDADO

REFLEXIÓN DEL EVANGELIO EN AUDIO Y VIDEO

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s