DEVOCIONARIO 2 de Mayo

Encontrarás las oraciones de nuestros Grupos de Whatsapp: Fiat, Amando a la Santísima Virgen, Conociendo a San José, Adoradores Eucarísticos, Por las Benditas Almas del Purgatorio, Aumentando Nuestra Fe, Oración por los Sacerdotes, Meditando con los Santos, Devocionario, Actos de Reparación

FIAT

Maria Auxilium Christianorum

ORACIÓN DE SÚPLICA

Santísima Virgen, Madre de Dios, yo aunque indigno pecador postrado a vuestros pies en presencia de Dios omnipotente os ofrezco este mi corazón con todos sus afectos. A vos lo consagro y quiero que sea siempre vuestro y de vuestro hijo Jesús.
Aceptad esta humilde oferta vos que siempre habéis sido la auxiliadora del pueblo cristiano.
Oh María, refugio de los atribulados, consuelo de los afligidos, ten compasión de la pena que tanto me aflige, del apuro extremo en que me encuentro.
Reina de los cielos, en vuestras manos pongo mi causa. Se bien que en los casos desesperados se muestra más potente vuestra misericordia y nada puede resistir a vuestro poder. Alcanzadme Madre mía la gracia que os pido si es del agrado de mi Dios y Señor. Amén.

AMANDO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Acto de encomienda de Rusia y Ucrania

Madre de los hombres y de los pueblos,
Tú conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas,
Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal,
entre la luz y las tinieblas que sacuden al mundo,
acoge nuestro grito dirigido en el Espíritu Santo directamente a tu Corazón
y abraza con el amor de la Madre y de la Esclava del Señor
a los que más esperan este abrazo, y, al mismo tiempo,
a aquellos cuya entrega Tú esperas de modo especial.
Toma bajo tu protección materna a toda la familia humana
especialmente a los pueblos de Rusia y Ucrania
a los que, con todo afecto a ti, Madre, confiamos.
Que se acerque para todos el tiempo de la paz y de la libertad,
el tiempo de la verdad, de la justicia y de la esperanza”. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

CONOCIENDO A SAN JOSÉ

San José: Oración Por Diversas Necesidades

Santo Patriarca, dignísimo esposo de la Virgen María y Padre adoptivo de Nuestro Redentor Jesús, que por vuestras heroicas virtudes, dolores y gozos merecisteis tan singulares títulos; y por ellos, especialísimos privilegios para interceder por vuestros devotos; os suplico, Santo mío, alcancéis la fragante pureza a los jóvenes y doncellas, castidad a los casados, continencia a los viudos, santidad y celo a los sacerdotes, paciencia a los confesores, obediencia a los religiosos, fortaleza a los perseguidos, discreción y consejo a los superiores, auxilios poderosos a los pecadores e infieles para que se conviertan, perseverancia a los penitentes, y que todos logremos ser devotos de vuestra amada Esposa, Maria Santísima, para que por su intercesión y la vuestra podamos vencer a nuestros enemigos, por los méritos de Jesús, y conseguir las gracias y favores que os hemos pedido para santificar nuestras almas hasta conseguir dichosa muerte, y gozar de Dios eternamente en el Cielo. Amén.

ADORADORES EUCARÍSTICOS

 ¡EN TÍ CONFÍO, SEÑOR!

Espero en Tí, Jesús mío, porque eres mi Dios, que me
has creado para el Cielo. R. ¡En Ti confío, Señor¡
Espero en Tí, porque todo lo he recibido de tu bondad. R.
Sólo lo malo es mío. R.
Espero en Tí, porque eres mi Redentor. R.
Espero en Tí, porque eres mi Hermano y me has
comunicado tu Filiación Divina. R.
Espero en Tí, porque eres mi Abogado e intercedes
por mí ante Dios Padre. R.
Espero en Tí, porque eres mi Intercesor constantemente en la Eucaristía. R.
Espero en Tí, porque me has conquistado el Cielo con
tu Pasión y Muerte. R.
Espero en Tí, porque reparas mis deudas. R.
Espero en Tí, porque eres el verdadero Tesoro de las
almas. R.
Espero en Tí, porque eres tan bueno, que me pides que confíe en Tí. R.
Espero en Tí, porque siempre me atiendes y me consuelas,
y nunca has defraudado mi esperanza. R.

Sagrado Corazón de Jesús, en Tí confío

POR LAS BENDITAS ALMAS DEL PURGATORIO

Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo quisiste nacer, ser circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con cordeles, llevado al suplicio, como inocente cordero; presentado ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes; escupido y acusado con falsos testigos; abofeteado, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto el rostro con una púrpura por burla; desnudado afrentosamente, clavado en la cruz y levantado en ella, puesto entre ladrones, como uno de ellos, dándote a beber hiel y vinagres y herido el costado con la lanza. Libra, Señor, por tantos y tan acerbísimos dolores como has padecido por nosotros, a las almas del Purgatorio de las penas en que están; llévalas a descansar a tu santísima Gloria, y sálvanos, por los méritos de tu sagrada Pasión y por tu muerte de cruz, de las penas del infierno para que seamos dignos de entrar en la posesión de aquel Reino, adonde llevaste al buen ladrón, que fue crucificado contigo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. 
Amén.

AUMENTANDO NUESTRA FE

“Santo espíritu de Dios, espíritu santo me postro delante de tu presencia porque sé que me estas escuchando te ruego amado mío que me protejas de todo mal, permite que mi FE sea más grande que un granito de mostaza, te clamo porque eres el dios que me cuida me ama y que quiere lo mejor para mí, bendíceme en todos mis caminos.

Te pido mi Dios con esta oración para fortalecer la fe, que me ayudes a entender los obstáculos de la vida permite que mi FE hacía ti sobreabunde sobre todas las cosas, acompáñame en todo momento, permite amado mío que mi fe cada día sea más fortalecida, que mi vida sea más bendecida te confieso que te amo a pesar de no verte.

Pero con tal de sentir tu presencia me siento conforme por eso no permitas que se me acerquen personas que quieran opacar mi fe, que deseen que yo deje de confiar en ti, tu eres fuerza y defensa ante tus enemigos, manada en los cielos y aliento vivo, señor te pido ven muévete aquí en vida, en mi corazón otra vez santo espíritu de Dios ven muévete.

Tú eres vida, mi dios esta oración para fortalecer la fe te la hago a ti porque tú eres un dios vivo me siento orgullosa de ser llamada tu hija, ayúdame mi dios a fortalecer mi fe cada vez más que mi fe crezca cada día, Jesucristo tu reinas con poder, soberano victorioso eres, de modo que sin duda yo se que tú me darás esa fortaleza que tanto anhelo.

Eres digno eternamente digo esta oración la dejo en tus manos esperare en ti y confiare en tu palabra se que esta oración no la dejaras en vano esperare tu respuesta y segur(a) de que así será. AMEN”

ORACIÓN POR LOS SACERDOTES

Oración a Jesucristo, celador de las almas

℣: Señor, para celar tu honra y gloria
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para aumentar nuestra fe.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para sostener tu Iglesia
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para predicar tu doctrina
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para defender tu causa.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para contrarrestar el error.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para sostener la verdad.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para dirigir nuestras almas.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para mejorar las costumbres.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para desterrar los vicios.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para iluminar al mundo.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para enseñar las riquezas de tu Corazón.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para hacernos amar al Espíritu Santo.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
℣: Señor, para que todos tus ministros sean la luz del mundo y la sal de la tierra.
℟: Dadnos sacerdotes santos.
Corazón de Jesús, Sacerdote santo, te pedimos con el mayor encarecimiento del alma, que aumentes de día en día los aspirantes al Sacerdocio y que los formes según los designios de tu amante Corazón. Así sea.

MEDITANDO CON LOS SANTOS

Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios

San Teófilo de Antioquía A Autólico 1,2.7

Tú me dices: «Muéstrame a tu Dios»; yo te diré a mi vez: «Muéstrame tú al hombre que hay en ti», y yo te mostraré a mi Dios. Muéstrame, por tanto, si los ojos de tu mente ven y si oyen los oídos de tu corazón.

Pues de la misma manera que los que ven con los ojos del cuerpo, con ellos perciben las realidades de esta vida terrena y advierten las diferencias que se dan entre ellas ?por ejemplo, entre la luz y las tinieblas, lo blanco y lo negro, lo deforme y lo bello, lo proporcionado y lo desproporcionado, lo que está bien formado y lo que no lo está, lo que existe de superfluo y lo que es deficiente en las cosas?, y lo mismo se diga de lo que cae bajo el dominio del oído ?sonidos agudos, graves o agradables?, eso mismo hay que decir de los oídos del corazón y de los ojos de la mente, en cuanto a su poder para captar a Dios.

En efecto, ven a Dios los que son capaces de mirarlo, porque tienen abiertos los ojos del espíritu. Porque todo el mundo tiene ojos, algunos los tienen oscurecidos y no ven la luz del sol. Y no porque los ciegos no vean ha de decirse que el sol ha dejado de lucir, sino que esto hay que atribuírselo a sí mismos y a sus propios ojos. De la misma manera, tienes tú los ojos de tu alma oscurecidos a causa de tus pecados y malas acciones.

El alma del hombre tiene que ser pura, como un espejo brillante. Cuando en el espejo se produce el orín, no se puede ver el rostro de una persona; de la misma manera, cuando el pecado está en el hombre, el hombre ya no puede contemplar a Dios.

Pero puedes sanar, si quieres. Ponte en manos del médico, y él punzará los ojos de tu alma y de tu corazón. ¿Qué médico es éste? Dios, que sana y vivifica mediante su Palabra y su sabiduría. Pues por medio de la Palabra y de la sabiduría se hizo todo. Efectivamente, la palabra del Señor hizo el cielo, el aliento de su boca, sus ejércitos. Su sabiduría está por encima de todo: Dios, con su sabiduría, puso el fundamento de la tierra; con su inteligencia, preparó los cielos; con su voluntad, rasgó los abismos, y las nubes derramaron su rocío.

Si entiendes todo esto, y vives pura, santa y justamente, podrás ver a Dios; pero la fe y el temor de Dios han de tener la absoluta preferencia en tu corazón y entonces entenderás todo esto. Cuando te despojes de lo mortal y te revistas de la inmortalidad, entonces verás a Dios de manera digna. Dios hará que tu carne sea inmortal con su alma, y entonces, convertido en inmortal, verás al que es inmortal, con tal de que ahora creas en él.

DEVOCIONARIO

Súplica ante el Santo Sagrario

Antes de alejarme de este Santo Sagrario quiero, oh Jesús mío, recurrir a las riquezas infinitas de Tu Corazón divino.
Consagrado a Tu amor, creo que no puedo pedir nada mejor que la satisfacción de Tus mismos deseos. Son estos, Tus deseos divinos, los que quiero presentar al Padre antes de terminar este tiempo de gracias y en Tu nombre suplicar que los escuche.
El primer deseo de Jesús es la salvación de las almas; redimir al mundo mediante el amor, establecer el Reino del Amor Infinito en toda la tierra.
Permite pues, oh Jesús, que exprese mi ardiente voto de que se establezca en todo el mundo el Reino de Tu Amor. Oh Amor Infinito, viviente en el Divino Corazón de Jesús, hazte conocer de los hombres a fin de que ellos Te amen como Tú quieres ser amado.
El segundo deseo de Jesús es el de servirse, para este gran trabajo, de los Sacerdotes; hacer de ellos obreros activos y, por su intermedio, obrar en las almas y en el mundo.
Oh Jesús, Sacerdote eterno y Salvador del mundo, para rea-lizar este ardiente deseo de Tu Corazón, multiplica las vocaciones. Envía muchos y santos operarios a Tu mies.
Oh Jesús, haz de cada Sacerdote un verdadero sembrador de Tu amor.
Te ruego por el Santo Padre, por los Obispos, por todos los Sacerdotes que me han hecho bien… por todos los Sacerdotes.
Te pido, oh Jesús que los sostengas en las batallas, los confortes en la soledad, los alientes en los fracasos, fecundes sus fatigas y derrames en sus corazones el amor de Tu Corazón divino.

ACTOS DE REPARACIÓN

1 de Mayo

Oración de reparación a Jesús sacramentado

“Señor perdona todos los sacrilegios eucarísticos.
Señor perdona todas las santas comuniones indignamente recibidas.
Señor perdona todas las profanaciones al santísimo sacramento del altar.
Señor perdona todas las irreverencias en la Iglesia.
Señor perdona todas las profanaciones,
desprecios y abandono de los sagrarios.
Señor perdona todos los que han abandonado la iglesia.
Señor perdona todo desprecio de los objetos sagrados.
Señor perdona todos los que pasaron a las filas de tus enemigos
Señor perdona todos los pecados del ateísmo
Señor perdona todos los insultos a tu santo nombre.
Señor perdona toda la frialdad e indiferencia contra tu amor de redentor
Señor perdona todas las irreverencias y calumnias contra el Santo Padre
Señor perdona todo desprecio de los obispos y sacerdotes.
Señor perdona todo desprecio hacia la santidad de la familia.
Señor perdona todo desprecio a la vida humana”

Amén.

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