Lecturas del día y Reflexión al Evangelio de Hoy  MARTES 25  DE OCTUBRE DE 2022 «Lectio Divina»

“A que se parece el Reino de Dios”

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Que la alegría llene el corazón de los que buscan al Señor. Busquen al Señor y serán fuertes, busquen siempre su rostro.

Sal 104, 3-4
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Audios originales tomados de: panversia.com

Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Efesios   

Ef 5, 21-33

Hermanos:

21 Sométanse los unos a los otros, por consideración a Cristo.

22 Las mujeres deben respetar a su marido como al Señor,23 porque el varón es la cabeza de la mujer, como Cristo es la Cabeza y el Salvador de la Iglesia, que es su Cuerpo.24 Así como la Iglesia está sometida a Cristo, de la misma manera las mujeres deben respetar en todo a su marido.

25 Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella,26 para santificarla. El la purificó con el bautismo del agua y la palabra,27 porque quiso para sí una Iglesia resplandeciente, sin mancha ni arruga y sin ningún defecto, sino santa e inmaculada.28 Del mismo modo, los maridos deben amar a su mujer como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo.29 Nadie menosprecia a su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida. Así hace Cristo por la Iglesia,30 por nosotros, que somos los miembros de su Cuerpo.

31 Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y los dos serán una sola carne.32 Este es un gran misterio: y yo digo que se refiere a Cristo y a la Iglesia.33 En cuanto a ustedes, cada uno debe amar a su mujer como así mismo, y la esposa debe respetar a su marido.

P/ Palabra de Dios
R/ Te alabamos Señor
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Salmo Responsorial

Sal 127, 1bc-2. 3.4-5

R/. Dichosos los que temen al Señor

Dichoso el que teme al Señor
y sigue sus caminos.
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás dichoso, te irá bien. R/.

Tu mujer, como parra fecunda,
en medio de tu casa;
tus hijos, como renuevos de olivo,
alrededor de tu mesa. R/.

Esta es la bendición del hombre que teme al Señor.
Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén
todos los días de tu vida. R/.

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Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas

Lc 13, 10-17

“Se parece a un poco de levadura que una mujer mezclo con gran cantidad de harina, hasta que fermento toda la masa”.

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En aquel tiempo18 Jesús dijo: «¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Con qué podré compararlo?

19 Se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su huerta; creció, se convirtió en un arbusto y los pájaros del cielo se cobijaron en sus ramas».

20 Dijo también: «¿Con qué podré comparar el Reino de Dios?

21 Se parece a un poco de levadura que una mujer mezcló con gran cantidad de harina, hasta que fermentó toda la masa».

P/ Palabra del Señor
R/ Gloria a ti, Señor Jesús

MEDITACIÓN

No se debe esperar solucionar todos los problemas del mundo inmediatamente, sino responder a la voluntad de Dios ahí en donde nos toque la oportunidad

Las dos parábolas para explicar el Reino de Dios, indica que inicia de modo casi invisible que va creciendo gradualmente hasta llegar a ser un gran bien para cada persona y toda la sociedad. Las parábolas que Lucas recoge iluminan el comportamiento y destino del ser humano sobre el mundo, ejemplo: el buen samaritano (Lc 12,25-37), el rico necio (Lc 12,16-21), el hijo pródigo o Padre misericordioso (Lc 15,11-32), el mayordomo deshonesto (Lc 16,1-13), el rico Epulón y Lázaro el mendigo (Lc 16,19-31). En el caso de nuestro texto de hoy, se alude a las dos parábolas, al granito de mostaza y a la levadura, ciertamente con el fin de identificar el comportamiento que demuestran, enseñándonos que por donde Dios pasa, todo se transforma, nada queda igual, pero no de modo espectacular y llamando la atención de todo el mundo, sino de manera silenciosa, pequeñita hasta convertirse en algo maravilloso para la vida de las personas.

El grano de mostaza, una semilla impresionantemente pequeña, hasta despreciable, que luego de germinar se llega a convertir en uno de los más grandes y voluminosos arbustos, alcanzando hasta casi cuatro metros; nos enseña que así mismo es el Reino de Dios: inicia de modo sencillo, escondido, humilde e insignificante, pero luego va creciendo poco a poco que transforma el corazón del ser humano, va penetrando inclusive en la sociedad hasta convertirse de modo universal y hasta glorioso, recibiendo a todos los hombres de cualquier región o cultura. La levadura, aunque en pequeñísima proporción, que parece haberse perdido en la gran masa de harina, la fermenta y la transforma totalmente, desde dentro, porque tiene una potencia que nadie es capaz de dimensionar para levantar toda esa gran masa.

Jesús habla de que el Reino llega y la gente todavía está distraída, las personas afanadas en los viejos problemas, con divisiones, luchas entre hermanos, dolor y muerte por todas partes. ¿Qué tanto sumarían unos pocos milagros, o pequeñísimas esperanzas de unos muy pocos en medio de un mundo cargado de angustia, desesperación, impureza, sufrimiento, muerte y cayendo en masa en la idolatría? Es ahí, donde encontramos que estas parábolas nos dicen mucho, pues no se debe esperar solucionar todos los problemas del mundo inmediatamente, sino responder a la voluntad de Dios ahí en donde nos toque la oportunidad, confiando en que eso irá creciendo al modo de Dios y no el nuestro, con la fuerza de Dios y no con la nuestra. Hay personas que dicen que nada ha pasado a pesar de tanto esfuerzo. A esas personas, Jesús les dice, que la semilla fue sembrada en el surco de la tierra. Y para quienes manifiestan que la masa sigue intacta, les responde que la levadura está fermentando y renovando todo lentamente desde dentro. Esta afirmación es fuente de consuelo, pues aunque parezca que están dominando los malos, la victoria decisiva ya está dada, porque comenzó a realizarse el mundo nuevo que nada ni nadie puede eliminarlo. Para aquellos que son enemigos del Reino, quienes atacan aludiendo la insignificancia de su obra, Jesús les dice que la verdad del Reino actúa y lo transforma todo de tal manera que tendrán que ver su gloria, les guste o no les guste, en el tiempo de Dios, y a su modo.

El Reino de Dios debería llegar a ser consistente y fuerte en cada persona que haya recibido al Espíritu Santo; los dones del Espíritu Santo y las virtudes infusas se recibieron en germen en el Bautismo, que con la oración, la catequesis, con la vida cristiana, empezaron a ir desarrollándose para tener más consistencia en la primera Comunión y el sacramento de la Confirmación. Y así, lo que se sembró en cada uno de nosotros sigue creciendo a pesar de que no nos demos cuenta de ello. Cada experiencia de Dios a través de la formación, los sacramentos, de la vida comunitaria y de caridad, irá desarrollándose y haciendo que la persona, en la medida en que responda a esa Gracia, saboree el misterio de salvación.

El crecimiento de la semilla no se puede concebir como un fenómeno natural, que está sometido a las leyes biológicas; más bien se debe mirar el símbolo de un grano que siendo pequeño, se transforma y fructifica por la fuerza de Dios, infinitamente más poderosa a cualquier fuerza, que está actuando sobre el mundo. Por otro lado, la semilla del Reino lanzada sobre el surco de la tierra es Jesús, el Cristo, en su destino principal de muerte y resurrección; es Jesús quien fermenta la historia de los hombres desde dentro mismo de ella, indicándonos que el final todavía está oculto a nuestros ojos o nuestro entendimiento, pero por su potencia infinita de amor logrará fermentar toda la masa, aunque humanamente parezca imposible, porque para Dios nada hay de imposible (cf. Lc 1,37).

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Visita de las Reliquias del beato Carlo Acutis Bogotá

Escribe al email: contactounpasoaldia@unpasoaldiacol

COMUNICADO DE LA POSTULAZIONE

10/01/2022   
Se han registrado varias denuncias de reliquias del beato Carlos Acutis que no cumplen con los requisitos canónicos ni con la Instrucción de la Congregación para las Causas de los Santos sobre «Las reliquias en la Iglesia: autenticidad y conservación», del 16 de diciembre de 2017.
En particular, reiteramos que para que las reliquias sean auténticas deben llevar un sello de cera y un documento de autentificación con la firma del Postulador. Hay que asegurarse de que no han sido manipuladas o falsificadas.
Nadie más está autorizado a autentificar las reliquias de Carlos Acutis, haciendo una excepción del Obispo de Asís.
Además, le recordamos que las reliquias se conceden gratuitamente, sin ninguna cantidad de dinero a cambio.
Por ello, invitamos a los pastores de la Iglesia a estar atentos al fenómeno de las falsas reliquias, y pedimos la colaboración de sacerdotes, religiosos y laicos para denunciar los casos de fraude o abuso a la Postulación.
Agradecemos a todos los que nos ayuden a frenar un fenómeno tan desafortunado.

 

Dr.Nicola Gori
Postulatore della Causa.

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AURA

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¡Viva María!

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