Lecturas del día y Reflexión al Evangelio de Hoy  SÁBADO 3 DE DICIEMBRE de 2022 «Lectio Divina»

“Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente”

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San Francisco Javier, patrono de las Misiones de la Iglesia

Te alabaré entre las naciones, Señor, y anunciaré tu Nombre a mis hermanos.

Sal 17, 50; 21, 23
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Audios originales tomados de: panversia.com

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Isaías 

Is 30, 19-21. 23-26

Esto dice el Señor Dios de Israel:

«19 Pueblo de Sión, que vives en Jerusalén: ya no llorarás más. El Señor tendrá compasión de ti al oír que gritas pidiendo ayuda, y apenas te oiga, te responderá. 20 Y aunque el Señor te dé el pan del sufrimiento y el agua de la aflicción, él, que es tu maestro, no se esconderá más; con tus propios ojos lo verás. 21 Y si te desvías a la derecha o a la izquierda, oirás una voz detrás de ti, que te dirá: «Por aquí es el camino, vayan por aquí.»

23 El Señor te dará lluvia para la semilla que siembres en la tierra, y la tierra producirá trigo abundante y fértil. En ese día tu ganado tendrá lugar en abundancia para pastar. 24 Hasta los bueyes y los burros que trabajan en tus campos tendrán para comer el mejor y más exquisito forraje. 25 Cuando llegue el día de la gran matanza y caigan las fortalezas, habrá ríos y torrentes de agua en todas las altas montañas y en las colinas elevadas. 26 El Señor curará y vendará las heridas de su pueblo. Entonces la luna alumbrará como el sol, y la luz del sol será siete veces más fuerte, como la luz de siete soles juntos.»

P/ Palabra de Dios
R/ Te alabamos Señor
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Salmo Responsorial

Sal 146

R/. Dichosos los que esperan en el Señor

Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel. R/.

Él sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.
Cuenta el número de las estrellas,
a cada una la llama por su nombre. R/.

Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados. R/.

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Evangelio

Lectura del santo Evangelio según San Mateo

Mt 9, 35-10, 1.5a. 6-8

 “Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios.”

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En aquel tiempo, 35 Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. 36 Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. 38 Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha».

10:1Jesús convocó a sus doce discípulos y les dio el poder de expulsar a los espíritus impuros y de curar cualquier enfermedad o dolencia.

2 Los nombres de los doce Apóstoles son: en primer lugar, Simón, de sobrenombre Pedro, y su hermano Andrés; luego, Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; 3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el publicano; Santiago, hijo de Alfeo, y Tadeo; 4 Simón, el Cananeo, y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó.

5a A estos Doce, Jesús los envió con las siguientes instrucciones: 6 «Vayan a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. 7 Por el camino, proclamen que el Reino de los Cielos está cerca. 8 Curen a los enfermos, resuciten a los muertos, purifiquen a los leprosos, expulsen a los demonios. Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente.»

P/ Palabra del Señor
R/ Gloria a ti, Señor Jesús

MEDITACIÓN

Jesús hizo muchos signos (milagros) por el camino, llevando esa Buena Nueva a los enfermos y esclavizados por el maligno.”

En el sexto día del novenario en honor a la Virgen de Caacupé, reflexionamos el tema: “El protagonismo de los jóvenes en la Iglesia y en la sociedad. Vida y misión de los jóvenes”. Nuestros jóvenes no son sólo el futuro, sino el ahora de Dios, son convocados para colaborar como agentes de transformación en la comunidad eclesial y en toda la sociedad. Ciertamente notamos que en los grupos de sus coetáneos y familiares poco a poco van tomando parte en decisiones, discusiones y desafíos que emergen en nuestro tiempo. Si bien son objeto y destinatarios de la opción preferencial, de la formación, la escucha y el acompañamiento permanentes, fundamentalmente, son sujetos y protagonistas de su propio destino y la renovación por un mundo mejor. Notamos tantos jóvenes a quienes Dios los elige a pesar de no ser tenidos en cuenta dentro de su cultura o estructura social, como José (cf. Gn 37,2-3); Gedeón (cf.

Jc 6,13); Samuel (cf. 1 Sam 3,9-10); Saúl (cf. 1 Sam 9,2); David (cf. 1 Sam 16,6-13); Salomón (cf. 1 Re 3,7); Jeremías (cf. Jr 1,6); Rut (cf. Rt 1,1-18); Daniel (cf. Dn 13). Jesús y sus apóstoles eran jóvenes, y nos quiere regalar un corazón siempre joven (cf. 1 Cor 5,7), capaz de amar. Las jóvenes prudentes preparadas y atentas y las necias, distraídas y adormecidas (cf. Mt 25,1-13) nos enseñan a perseverar en la fe y en las obras hasta el final. También hoy Jesús exhorta a cada joven: “Joven, a ti te digo, ¡levántate!” (Lc 7,14). El papa nos pedía armar lío, pero lío organizado. Seamos jóvenes valientes y procuremos porque nuestros jóvenes no tengan miedo a dar su vida por Cristo, quien no quita nada, sino que dona todo lo necesario para ser felices y hacer felices a los demás.

Cualquiera sea la situación de tinieblas en la que estén nuestros jóvenes, darles la luz de esperanza, para alcanzar experiencias en donde la voluntad de Dios pueda primar y no ser absorbidos por toda la cultura light, de bienestar y de consumo por encima de las personas. Les presentamos a la Iglesia como su mamá, que les acoge y acompaña en el camino de la vida para no quedarse encerrados en situaciones de adversidades de la vida.

Hoy la Iglesia recuerda a “Francisco Javier, patrono de las misiones junto con santa Teresita del Niño Jesús, se caracterizó siempre por ser un hombre apasionado, viviendo al máximo cada segundo de su vida. Exitoso en los estudios, se unió al ideal misionero de san Ignacio de Loyola, san Pedro Fabro y otros con los cuales se fundó la Compañía de Jesús. Fue destinado a predicar el evangelio en Asia, llevando así el mensaje de Cristo a la India, Ceilán, Malaca, las Islas Molucas y Japón. Murió a las puertas de China en 1552” (La Liturgia Cotidiana, 3/12/2020).

Jesús hizo muchos signos (milagros) por el camino, llevando esa Buena Nueva a los enfermos y esclavizados por el maligno. Normalmente tiene una reacción hostil sus enemigos en contra suya, por las manifestaciones extraordinarias de su poder, que Mateo quiere mostrar con un sentido pedagógico. Y que el Mesías iba a hacer tales signos, por tanto, los ciegos ven, los sordos escuchan, los paralíticos se levantan. Es al Mesías a quien tenemos delante, y así tiene más bien una función teológica. Por ejemplo, la mudez y la sordera era atribuida al demonio, quien tiene un poder hostil al hombre, que lo limita y esclaviza. Por tanto, el poder de Jesús es mayor, y es Él quien libera al hombre de estas ataduras.

La misión de Jesús se halla determinada por el anuncio de la palabra y la curación de todo tipo de enfermedad. Luego de que el evangelista describió la vida misionera de Jesucristo, nos dice que vio a la muchedumbre desamparada y cansada y sintió compasión de ellas. Es una expresión hermosa, así como Yahvé es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y veloz para perdonar, de la misma manera, acá Jesús siente esa compasión por las ovejas como que no tienen pastor. Padece con ellas todo ese dolor, sufrimiento o experiencias de abandono o adversidades que cada una está pasando. Como era tanta gente, era imposible que físicamente estuviese en todas partes, entonces da los mismos poderes que Él los tiene, a los discípulos para continuar con esa misión que el Padre le encomendó. Los discípulos deben prolongar en la historia la obra llevada a cabo por Jesús durante su ministerio terreno. Pero antes de dirigirse al discipulado estricto (los que estarán más de cerca de Él), debe dirigirse a un rebaño más amplio y que está sin pastor. En el Antiguo Testamento, se refiere al pueblo de Dios con la imagen del rebaño, porque todo rebaño tiene la necesidad de contar con un pastor. Los discípulos más cercanos tendrán esa misión: pastorear al pueblo de Dios, así como lo fue Moisés y luego Josué (cf. Núm 27,16-17). Ese pedido de Moisés que se concreta en Josué, es Jesús, el nuevo Pastor, el nuevo Moisés que pastorea al nuevo Pueblo de Dios. Al no estar más este nuevo Moisés será necesario, así como desapareció el antiguo pueblo, que se instituyan pastores para guiar y pastorear al pueblo que nació gracias a la vida que el Buen Pastor dio por sus ovejas (cf. Jn 10).

Cuando habla de la cosecha, aduce sobre la urgencia de la misión, por ello, son enviados los obreros para recoger la cosecha. Y la urgencia es tal que, si no se actúa enseguida, se puede perder la cosecha ya madura. La cosecha era una imagen utilizada para significar el juicio último de Dios. Ciertamente en otra parte será tarea de los ángeles y del mismo Jesús, pero en este caso, estos enviados tienen el encargo de recoger la cosecha, que implica que algunas personas se adhirieron al proyecto de Dios y otras permanecieron en la incredulidad. Jesús les da a sus discípulos la misma misión que Él realizó: predicar la Buena Noticia, curar enfermos. Toda esa muchedumbre es como un gran sembrado, que se debe cosechar, pero para ello se necesitan muchos obreros para ayudar en la recolección; así se refería no sólo al Pueblo de Israel, sino a todos los gentiles que irán conociendo la Palabra de Dios. El Señor de los sembrados es el Padre celestial, a quien se le debe rogar que nos envíe muchos trabajadores para la cosecha.El Señor comparte con sus apóstoles esos poderes, pero los deben dar también gratuitamente porque gratis lo recibieron. Deben ser generosos en todo porque el Señor les dio todo lo necesario para vivir plenamente. La ganancia está en ser discípulos y anunciar la Buena Nueva, ahí ya está toda la paga, no en que se nos tenga que remunerar por predicar. Ciertamente que un sacerdote, o un religioso, o un monje, como vive de la caridad, necesitaría también sostenerse y sostener todo el proyecto evangelizador que se le encarga. Como estamos en el mundo y nos manejamos de esta manera, también necesitamos de los bienes materiales para vivir con dignidad y llevarle a Jesús donde sea, pero no para lucrar a costa de lo sagrado, ni para enriquecerse a costa de las obras de evangelización.

CÓMO SOLICITAR LA RELIQUIA EN PEREGRINACIÓN

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